publicidad en Internet en buscadores

Con el nuevo año hemos de revisar nuestra estrategia SEO y SEM, pues ambas han cambiado radicalmente en la manera en que se emplean.

SEO en el 2020

Google por fin ha puesto en marcha uno de sus proyectos más ambiciosos para los profesionales del SEO. La capacidad de entender el significado de una palabra en función de su contexto.

El ejemplo más claro es el de vaca animal o vaca accesorio de vehículo. Si bien antes google podía confundir el significado al que nos estábamos refiriendo, en la actualidad es capaz de conocer cuál es por el contexto del contenido en que el término se inserta.

Esta transformación no es simple, pues hasta ahora para asegurar la contextualización de un significado nos veíamos obligados a repetir éste recurrentemente a lo largo del texto para evitar que Google se «despistara». Ahora podemos reducir la presencia del término palabra objetivo, porque va a ser nuestra propia publicación como conjunto la que incluya conceptos que Google relacionará y por tanto posicionará, dándoles un peso relativo alto.

El resultado más evidente va a ser la mejora en la calidad de los textos desarrollados. Ahora va a ser posible dotar de una mayor riqueza sintáctica sin caer en el riesgo de ver nuestras publicaciones peor posicionadas por no mostrar la palabra clave explícitamente.

La mayor riqueza en la construcción de contenidos llevará también a una mayor libertad de los redactores pues podrán emplear recursos estilísticos que mejoran la comprensión y enriquecen la calidad.

Será sin duda una mejora para los lectores que van a agradecer textos más amigables y redacciones más ricas y mejor desarrollas. Los textos serán más ricos, dinámicos, mejor dirigidos e interesantes.

SEM en el 2020

Las inserciones publicitarias van a sufrir cambios con toda seguridad a lo largo del 2020, siendo tres las causas principales:

  • La instalación de cada vez mayor número de bloqueadores de anuncios
  • Las exigencias cada vez mayor en la gestión de las cookies
  • El incremento del coste de la inserción como resultado del modelo de subasta

Bloqueadores de anuncios

La navegación por internet cada vez muestra mayor número de anuncios que nos complican seriamente la lectura del texto.

No cabe duda que es necesario que los proveedores de buscadores y entidades que publican deben ser capaces de financiar su sistema y buscar beneficios. Pero un sistema de publicidad cada vez más intrusivo e intensivo no es la manera en que los lectores desean relacionarse con el contenido.

Google pone claros límites a estas prácticas, pero estos límites son relativos. En su propio buscador el mejor espacio está destinado a los espacios de anuncios, debiendo ser necesario desplazarse sobre la pantalla para llegar al primer contenido publicado, que no olvidemos es la causa de la búsqueda.

Como resultado, se están instalando por los usuarios cada vez más herramientas de bloqueo de anuncios, siendo en muchos casos los propios navegadores los que insertan este software como mejora de sus prestaciones.

Exigencias en la inserción de cookies

Cada vez más entidades públicas que trabajan por la privacidad del usuario se preocupan por el empleo irresponsable de las cookies.

La cantidad de información de nuestra navegación es tal y tratada de manera tan agresiva que las limitaciones institucionales no se han hecho esperar.

En la actualidad se comienza a exigir a los proveedores de contenido que el visitante pueda seleccionar qué uso se den a sus cookies y entre esos posibles usos que puede no seleccionar se encuentra el de Marketing. Como resultado, la capacidad de rastrear información para mostrar publicidad dirigida se complica.

Google está promoviendo una evolución de la manera en que se tratan las cookies en su navegador Chrome, pero veremos si realmente se traduce en trasladar el control de una manera sencilla al usuario o continúa siendo tan complejo que a todos los efectos no hay un control de cookies por el visitante.

Coste de la inserción de anuncios

El modelo de subasta supone para las plataformas como facebook o google miles de millones de ingresos. Pero estos ingresos son pagados por cada vez una menor cantidad de anunciantes.

El método de subasta funciona de una manera muy sencilla, gana quien más dinero tiene. Google nos intenta conquistar con conceptos como la calidad del anuncio, pero si te gastas un dineral en anuncios, ya te preocuparas que la calidad de los mismos sea la mayor posible.

La otra opción que nos propone Google son las long tails, todo el mundo puede encontrar su nicho… La realidad es que si el nicho no tiene el tamaño suficiente para generar competencia y por tanto ingresos, Google no obvia y, si el nicho cuenta con competencia, aunque poca, pasa a ser dominado por quien más dinero tiene.

El resultado es un modelo de precios al alza sin límite superior, por lo que tiene efectos acumulativos. Cada nuevo inversor que quiera posicionar su publicidad deberá apostar más que el anterior, y así de manera indefinida.

Conclusión

La conclusión es muy sencilla, el SEO mejora porque mejoran los contenidos y vamos a llegar más fácilmente a localizar contenido de valor relacionado con la búsqueda.

El SEM se encarece y complica.

La apuesta en el 2020 debe pasar por el SEO.

Etiquetas: