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Marketing digital automático 

El marketing digital automático tiene tres objetivos principales: 

  • Acompañar al cliente en la toma de decisiones 
  • Fidelización de clientes 
  • Segmentación de la base de datos de contactos 

Acompañar al cliente en la toma de decisiones 

En la actualidad la toma de decisiones, como los servicios provistos por asisa no siguen necesariamente una secuencia lineal. 

Se define un proceso “customer journey” en el que el contacto puede relacionarse con nosotros en diferentes momentos del tiempo, o nuestra competencia, con la intención de conocer y comparar tratamientos y precios. 

Las estadísticas de los sistemas como analytics nos permite conocer que hemos sido consultados, pero siempre anónimamente. 

Un sistema de marketing automático intentará: 

  • Invitar a la acción, identificando al visitante 
  • Seguir las interacciones del visitante para poder interactuar de manera personalizada 

Una invitación a la acción será un formulario insertado en una página de aterrizaje o vinculado a un contenido específico. Servirá para identificar a nuestro contacto de manera unívoca y, si es el objetivo del formulario, iniciar una acción de contacto directo tipo llamada telefónica. 

La llegada hasta el formulario puede haber sido tanto orgánica, como aterrizaje desde una inserción publicitaria. 

Si se ejecuta una acción tras completarse el formulario, por ejemplo, una llamada puede llevar a conseguir la conversión directa y el cierre de venta, o no… 

En el segundo caso el marketing automático nos va a disponer de herramientas que van a facilitar el seguimiento de nuestro contacto. 

Tendremos disponibles opciones como el envío de mensajes de email, sms o avisos desde el navegador. Lo importante es que estos mensajes se envíen en el momento oportuno y el contenido pertinente. 

Y sabremos que es el momento oportuno porque seremos capaces de recopilar las visitas y tiempos de permanencia de un visitante con nombre y apellidos. Podremos identificar contenido visitado, tiempo de visita o número de visitas. 

Hemos de suponer que, tras haber completado formulario y, a pesar de no haber cerrado cita en la llamada, mantiene su interés en nuestra oferta. Es el momento de lanzar una nueva acción directa, esta acción puede ser un mensaje o incluso una llamada. 

En el caso de ser mensajes, será el sistema el que automáticamente los enviará pues se habrá definido un proceso que define qué criterios se van a seguir para decidir el envío.  

Este proceso automático evaluará también las acciones vinculadas al envío y, si este contiene una promoción a la que se hace click, automáticamente avisará mediante email a centralita para que inicie una nueva llamada, manteniendo la seguridad de que al otro lado del teléfono hay un contacto con un alto interés en nuestra propuesta.  

Fidelización de clientes con el marketing automático

El marketing automático nos va a permitir lanzar campañas automáticas al cumplirse ciertas condiciones: x dias tras un determinado servicio prestado, recomendando las mejores prácticas tras el servicio recibido. 

De esta manera definiremos procesos que automáticamente personalizarán el mensaje, llegando a la persona adecuada en el momento oportuno.  

De manera automática se estarán enviando mensajes dirigidos en el que la empresa está demostrando una preocupación por su paciente más allá de la ejecución del servicio. 

Se le sigue al cliente y se le proponen o recuerdan acciones siguientes en su tratamiento o recomendaciones para asegurar que éste de sus mejores resultados. 

Es posible diseñar procesos de marketing con envíos de mensajes automáticos que, una vez construidos se ejecutarán de manera personalizada cada vez que un nuevo cliente vuelva a tener las condiciones para recibir los mensajes programados: una determinada edad, sexo, aficiones, … 

Los mensajes se personalizan con datos del receptor y la percepción de personalización es muy alta, potenciando la oportunidad de una venta recurrente. 

Segmentación de contactos con el marketing automático

A la hora de segmentar contactos se emplean generalmente criterios demográficos básicos como son edad, sexo, dirección y si se conoce, nivel de ingresos. 

En el caso de servicios, estos criterios permiten una primera aproximación en cuanto a los productos y servicios que podemos proponer a nuestros contactos al final de la prestación. 

Pero existe un segundo nivel que va a afinar el valor de nuestra segmentación de cara a dirigir de manera más exitosa y personalizada nuestras futuras campañas: el nivel de interés. 

Suele ser lo habitual intentar presentar y ofertar determinados productos o servicios cuando tenemos al clienrer físicamente junto a nosotros, pero se complica realizar esta oferta cuando sale de la oficina. 

Se envían generalmente campañas de email marketing de manera masiva, con bajo nivel de segmentación, junto a bajas tasas de apertura, que hacen que su retorno sea muy bajo. 

Frente a estas campañas el marketing automático permite dirigir productos y tratamientos en función con criterios de segmentación que hemos programado como resultado de nuestra interacción a lo largo del tiempo con nuestros pacientes. 

Como ejemplo podemos crear listas de intereses en función de los servicios prestados, edad, sexo, ingresos, … es decir los datos que conocemos. Ya podemos comenzar a personalizar el contenido en función de estos criterios porque podemos crear contenidos específicos por estos segmentos. 

Pero podemos también hacer una segmentación tipo scoring, puntuando datos que conocemos de nuestros clientes. Como ejemplo, en una clínica dental daríamos un 0 como boca no sana y la meteríamos dentro de una lista boca sana. 

De este modo recibirá mensajes de mantenimiento de su boca, pero no de implantes. 

Por el contrario, una boca que ha recibido un tratamiento y puede recibir en corto plazo nuevos tratamientos la incluiríamos en una lista de boca con necesidades y le daríamos una puntuación de 10 como boca no sana. 

De este modo, el segundo paciente, recibiría recomendaciones para mantener su boca y evitar que se estropee aún más, pero será receptor directo de una promoción de tratamiento dental que podamos hacer en el futuro. 

El caso de la boca es muy genérico, pero podemos emplear múltiples sistemas de segmentación. Podemos también etiquetar, mientras estemos prestando un servicio, para evitar que le lleguen mensajes de ningún tipo y proceder a eliminarle la etiqueta en el momento en que finaliza, estando disponible desde ese momento a recibir mensajes y promociones relativos a las listas a las que pertenece y los puntajes que ha recibido. 

Como conclusión, con el sistema de marketing digital automático estamos aportando más y mejores criterios para gestionar la comunicación directa con nuestros clientes haciendo que ésta sea personalizada, en el momento oportuno y el mensaje preciso. 

La percepción de cercanía, de preocupación por el paciente se impone como un criterio de venta recurrente o recomendación que va a tener su retorno económico en aprovechar los clientes que ya lo son para lograr nuevas oportunidades de negocio. 

Y no hay mejor negocio que el de un cliente que retorna.